Los 1001 Halloween: HALLOWEEN SLASHER

Publicado: octubre 15, 2009 en Cine, Los 1001 Halloween

Estamos en octubre, mes de fantasmas, asesinos chalados, monstruos… mes de Halloween (y mes de mi cumpleaños, como no podía ser de otra forma). Y como Halloween no sería Halloween sin el cine, he hecho una recopilación de películas que merecen ser vistas en tan insignemente friki día.

Celebraciones de Halloween hay tantas como personas, así que he dividido la selección en tres partes temáticas, cada una con cinco películas, de manera que tengáis 15 para elegir. Y no podemos empezar por otra temática que no sea

SLASHER

Ah, el slasher… Esos cuchillos, esas sierras mecánicas, esos psicópatas que no mueren ni a la de tres (ni a la de cinco, ni a la de siete…)… El slasher es la razón de ser de la noche de Halloween: nada nos gusta más que ver a una pandilla de guaperas descerebrados ser masacrados sin piedad por el chalado de turno, que además suele ser como un millón de veces más listo y carismático que ellos. Y si de slasher hablamos, nada mejor que la sacrosanta pentalogía de las puñaladas:

LA NOCHE DE HALLOWEEN (“Halloween”, John Carpenter, 1978)

La iniciadora del mito, la película que elevó al psycho a la categoría de monstruo legendario del cine, y a Jamie Lee Curtis a la de única e inimitable Reina del Grito. El zumbado de Michael Myers (sin parentesco con Austin Powers, que sepamos) inicia su carrera siendo un crío y, años más tarde, vuelve a la carga para hacerle pasar a su hermana Laurie (Curtis) la peor noche de Halloween de la historia. Puñaladas, hachazos, muertes imaginativas y un asesino silencioso que da más grima que el peor de los monstruos, además del establecimiento de las reglas del juego: ya sabéis, el sexo prematrimonial mata, chicos. Una curiosidad: la máscara de Michael Myers es en realidad una careta del actor William Shatner (a.k.a. el capitán Kirk) pintada de blanco.

PESADILLA EN ELM STREET (A Nightmare on Elm Street, Wes Craven, 1984)

Si hay un tío carismático en el universo slasher, ése es Freddy Krueger. Feo como pegarle a un padre, con un sentido del humor retorcido, esas garracas artesanales y el poder de moverse por los sueños. Con esas cartas de presentación, normal que los espectadores se pongan de su parte nada más aparecer en pantalla. Robert Englund, que se había ganado los corazoncitos de los televidentes un año antes interpretando a Willie, el lagarto bueno de “V”, se convirtió en mito y cúspide del cine de terror gracias a Craven y al chaval que le amargó la vida de pequeño, inspiración confesa del director para el personaje. Y además sale un jovencísimo Johnny Depp, protagonizando la que es probablemente la escena más famosa de la película.

LA MATANZA DE TEXAS (The Texas Chainsaw Massacre,Tobe Hooper, 1974)

Unos añitos antes de que el amigo Carpenter lanzara a Michael Myers a la estratosfera, un joven director texano llamado Tobe Hooper decidió rendir sentido homenaje a su tierra natal con esta tierna historia de un grupo de muchachos que, a falta de gasolina, se topan con una entrañable familia de caníbales, liderados por el simpático Cara de Cuero quien, motosierra en mano, amenizará su excursión de formas inimaginables. Perla del gore adolescente, prohibida en algún país que otro por sus niveles de violencia, “La Matanza de Texas” sigue tan fresca como el primer día, sobreviviendo a secuelas, remakes y parodias de todo calado.

VIERNES 13 (Friday the 13th, Sean S.Cunningham, 1980)

A remolque de los éxitos de “La Matanza de Texas” y “La noche de Halloween” nacieron decenas de películas en las que un grupo de adolescentes un tanto pringaos eran masacrados sin piedad por psychos con mala uva. De todos ellos, el más famoso es Jason Voorhees, el chalado de la máscara de hockey de Crystal Lake. Ahogado (o así) de niño, Jason es otro que, como Michael Myers, no muere por mucho que lo machaques. Aunque su campo de acción es preferentemente Crystal Lake, Jason ha hecho viajecitos de trabajo, desde Manhattan al espacio exterior (en la infumable “Jason X”, que no, no es una versión porno), y ha sido también víctima del remake. Sin embargo, la original de Sean Cunningham es, sin lugar a dudas, la mejor. Rechazad imitaciones, aunque sólo sea por ver a Kevin Bacon de jovencito.

SCREAM (Scream, Wes Craven, 1996)

Más de una década después de crear a Freddy Krueger, el bueno del tío Craven decidió revitalizar el alicaído género de terror teen con esta parodia/homenaje/loquesea. Y le salió bastante bien, porque volvimos a ser testigos de un boom del género similar al que se había dado a finales de los ’70. Ghostface, el asesino de “Scream”, es quizá el menos carismático de los cinco de esta lista, pero en cambio tiene a su favor el ser capaz de estar en varios sitios a la vez y una insana cinefilia que no deja de tener su gracia. La escena inicial de la película, con Drew Barrymore siendo víctima de tan singular psycho, es una de las mejores del género. Las secuelas, prescindibles en general.

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comentarios
  1. DenzelWe dice:

    Hello there, Happy late halowen(:

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