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T.Original/Año: Much Ado About Nothing (2013)
Dir.: Joss Whedon
Int.: Alexis Denisof, Amy Acker, Fran Kranz, Jillian Morgese, Sean Maher, Clark Gregg, Nathan Fillion, Reed Diamond, Tom Lenk, Spencer Treat Clark, Riki Lindhome, Ashley Johnson, Emma Bates

A ver. Cómo me lo monto yo para dar una opinión mesurada y objetiva de Much Ado About Nothing, versión Joss Whedon. Much Ado About Nothing (o Mucho ruido y pocas nueces, en su versión patria). Joss Whedon. Cinematográficamente, para quien esto escribe, eso es el equivalente de un helado de vainilla con chocolate belga derretido por encima, de una maldita tarta Sacher parida por el mejor de los artesanos pasteleros de Austria. Es una condenada orgía de varios de mis fangirlismos más adorados. Así están las cosas, señores.

Pero voy a intentarlo. Much Ado About Nothing es una adaptación moderna de la obra de William Shakespeare Mucho ruido y pocas nueces, que Joss Whedon rodó en 12 días en su propia casa, mientras hacía una pausa en el montaje de Los Vengadores. Para desestresarse, dice él. Porque lo lógico cuando estás hasta el cuello de trabajo es traerte más trabajo a casa. En fin. Lo cierto es que Whedon es un reconocido admirador de las obras de Shakespeare, y era cuestión de tiempo que acabara intentando llevar una de ellas al cine. Y lo lógico, visto el conjunto de su trabajo, es que adaptase una comedia; y más lógico aún era que adaptase Mucho ruido y pocas nueces, posiblemente la comedia más verborreica y con más guerras de ingenio de todas las paridas por el Bardo. Si había una obra de Shakespeare que se ajustaba como un guante a las habilidades de Joss Whedon como director, era esta.

No estamos ante una gran adaptación canónica, como la dirigida y protagonizada por Kenneth Branagh hace 20 años. Esto es un divertimento, y en ningún momento pretende ser otra cosa. Los medios son pocos (bien aprovechados, pero pocos), y los escenarios reducidos a la mínima expresión -lo que a veces resulta un tanto claustrofóbico-. Pero es que lo que importa aquí son un grupo de amiguetes pasándoselo bien. Much Ado About Nothing es, ante todo, una inmensa celebración de los actores del whedonverse, desde Buffy, cazavampiros (Alexis Denisof, Nathan Fillion y Tom Lenk) a Los Vengadores (Clark Gregg y otra vez Denisof), pasando por Angel (Amy Acker y ¿lo adivináis? Denisof), Firefly (Nathan Fillion y Sean Maher) y Dollhouse (Fran Kranz, Reed Diamond y Acker). Muchos de los actores más jóvenes y desconocidos han trabajado con Whedon en un momento u otro. Sólo Spencer Treat Clark (para los despistados: sí, es el chaval de GladiatorEl Protegido) y Emma Bates son nuevos en el asunto. Es por ello que resultará mucho más simpática y agradecida cuanto más se conozca de la obra y milagros de Whedon y su troupe. (más…)

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Después de ser oficialmente incluída en la parrilla de la ABC, todo está preparado para recibir por la puerta grande a Agents of S.H.I.E.L.D. (oficialmente, Marvel’s Agents of S.H.I.E.L.D.), la serie derivada del Marvel Cinematic Universe, creada al alimón por el gran pope de la franquicia, dios Joss Whedon, y sus hermanos, Jed Whedon y Maurissa Tancharoen. Y aunque se pretende que sea una serie coral, no nos engañemos, a primer golpe de vista estamos bailando la conga ante el regreso del más fucker de todos los agentes de S.H.I.E.L.D., Phil Coulson (Clark Gregg). Le acompañan en el reparto los actores Brett Dalton (agente Ward), Ming-Na Wen (agente May), Iain de Caestecker (agente Fitz), Elizabeth Henstridge (agente Simmons) y Chloe Bennett (Skye).

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La primera promo para la serie ha salido hoy, junto a la primera parte de la publicidad viral, una web llamada We Are the Rising Tide, donde se muestran videos y evidencias de la existencia de superhéroes (por ahí podemos ver a Hulk y a Iron Man), supervillanos y, por supuesto, S.H.I.E.L.D. Con la promo os dejamos. Y recordad: Don’t touch Lola.

Pero ¿cómo no voy a adorar a Joss Whedon hasta el infinito y más allá? El hombre que parió a Buffy Summers, el creador de “Firefly”“Dollhouse” (excelente e incomprendida serie esta última), el tipo que ama tanto los cómics que dirigió la mejor película de superhéroes del siglo XXI -y que se jodan Batman y los nolanitas-. Sólo con eso ya tendría mi amor eterno, pero es que además luego tiene cosas como estas. Como parece que el rodaje de “Los Vengadores” no era lo suficientemente estresante, Whedon reunió a varios de sus colaboradores habituales (entre ellos, Alexis Denisof, Amy Acker, Nathan Fillion, Sean Maher y Clark Coulson Gregg) y, en unos cuantos días, rodó su propia versión de la obra de William Shakespeare “Mucho ruido y pocas nueces”. Por si no lo he dejado claro, dicha obra no es que sea mi favorita de las del Bardo, es que me la sé de memoria en dos idiomas distintos -y creedme, hay quien puede dar fe de ello-.

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Así pues, hélo aquí, el glorioso trailer de “Much Ado About Nothing” versión Joss Whedon. Morid de amor.

En Gran Bretaña “Much Ado About Nothing” se estrena el 14 de junio. De momento, no hay fecha de estreno prevista en España (sorry!).

P.D.: Mientras acabo de escribir, descubro emocionada que el tío Joss se ha unido a Twitter (él mismo lo ha confirmado a través de la web Whedonesque). Podéis seguirle en @MuchAdoFilm. De nada.

Que Joss Whedon tiene una vena sádica y le gusta hacernos sufrir es algo que ya sabíamos. Por eso ha tardado tres interminables meses en dar el sí a Marvel (y por extensión a Disney) para hacerse cargo de “Los Vengadores 2” (o como demonios se vaya a llamar, que viniendo de Joss espero que sea algo más original). Marvel Studios ha hecho hoy oficial el retorno de Whedon, no sólo como director y guionista de “Los Vengadores 2”, sino también “contribuyendo creativamente” al desarrollo de lo que ya se conoce como Fase Dos en el universo cinematográfico marvelita; o por decirlo claramente: que Whedon tendrá voz -y esperemos que voto- en los aspectos creativos de las películas venideras de la Marvel que vayan a tener repercusión en la secuela de “Los Vengadores”, y que se estrenarán entre 2013 y 2014, a saber: “Thor: The Dark World”“Captain America: The Winter Soldier”, y posiblemente “Ant-Man”“Guardians of the Galaxy”. Sólo “Iron Man 3”, que ya se está rodando, queda fuera de la esfera de influencia de Whedon.

Pero no queda ahí la cosa. Ya que el tío Joss ha llevado las cifras de Marvel a niveles estratosféricos, también se le ha confiado el desarrollo de una serie de imagen real de temática marvelita, que emitirá ABC, y que probablemente sea la tan cacareada serie ambientada en el propio universo de “Los Vengadores” que el propio estudio anunció hace unos días.

Todos a respirar tranquilos, pues. La(s) franquicia(s) están en buenas manos, al menos hasta 2015, que será, casi con toda seguridad, cuando se estrene “Los Vengadores 2”. Eso, claro, abre otra incógnita angustiosa: ¿a quién decidirá Whedon cargarse esta vez?

T.Original/Año: “The Avengers” (2012)
Dir.: Joss Whedon
Int.: Chris Evans, Robert Downey jr., Chris Hemsworth, Mark Ruffalo, Jeremy Renner, Scarlett Johansson, Tom Hiddleston, Samuel L. Jackson, Cobie Smulders, Stellan Skarsgard, Clark Gregg, Jenny Agutter

Que quede claro desde el principio: yo fui de las que tiraron cohetes, bailaron la conga y casi sacrificaron un pollo a los dioses cuando se anunció que Joss Whedon se iba a hacer cargo de la presentación en sociedad cinematográfica de “Los Vengadores”. Ahora es fácil apuntarse al carro de lo mucho que mola este auténtico dios friki, pero sólo los whedonitas de pro confiamos a ciegas en el tío Joss para llevar al cine al mayor grupo de superhéroes jamás reunido. Y Whedon ha superado con creces las expectativas.

Porque “Los Vengadores” es una de las mejores películas de superhéroes que se hayan parido, una auténtica montaña rusa que cumple a la perfección con todo lo que una película del género debería ser: espectacular sin resultar vacía, increíblemente entretenida (sus dos horas y veinte se pasan en un suspiro), fabulosamente divertida -ahí los fans de Whedon reconocerán su inconfundible sentido del humor- y, sobre todo, totalmente coherente y respetuosa con el universo que Marvel ha ido creando a lo largo de estos años.

Los actores están todos estupendos, en algún que otro caso incluso mejor que en sus películas individuales (¿eh, señor de Pataki?). Todos tienen sus momentos de gloria, sus personajes están bien desarrollados, y en ningún caso da la sensación -como parecía que iba a ser el caso de Ojo de Halcón- de que estén sólo para hacer bulto. A pesar de todo, tres son los que se llevan la palma, empezando, cómo no, por el grandioso Robert Downey jr., cuyo carisma y tablas a la hora de encarnar a Tony Stark hacen que se coma con patatas al resto del reparto en más de una ocasión, repartiendo leña verbal -y a veces física- para todo el mundo. Pero merecen destacarse también Tom Hiddleston, que ya fue lo mejor de “Thor” y aquí se luce como excelente villano, y, sobre todo, el Bruce Banner/Hulk de Mark Ruffalo, que consigue borrar el excelente recuerdo de Edward Norton y que es el protagonista de varios de los gags más celebrados -y reídos- de la película. (más…)

T.Original/Año: “Super 8” (2011)
Dir.: J.J. Abrams
Int.: Joel Courtney, Kyle Chandler, Elle Fanning, Riley Griffiths, Ryan Lee, Gabriel Basso, Zach Mills, Ron Eldard, Noah Emmerich, Glynn Turman

Es muy difícil explicarle a alguien que no creció en los ’80, con las películas surgidas de la factoría Amblin y similares, el por qué “Super 8” es una película tan emotiva. Esa persona no comprenderá el que nos riamos, nos emocionemos, o simplemente se nos pongan los pelos de punta, al ver lo que han parido al alimón J.J. Abrams y Steven Spielberg. En lo que a mí respecta, “Super 8” ha sido un viaje de vuelta a mi infancia, a los cines de sesión continua, a películas como “Los Goonies”, “Cuenta conmigo”, “Exploradores” y un sinfín más, de las que mi memoria sentimental cinematográfica está plagada.

En una época donde, o las películas apenas tienen trama, o bien éstas son retorcidas una y otra vez buscando epatar al espectador, “Super 8” posee el raro don de un guión (casi siempre) sólido, a la par que sencillo. Una historia que no es original, que bebe de un sinfín de historias anteriores, pero que busca precisamente eso, el que reconozcamos situaciones, guiños y estereotipos, sin que por ello suene a trillado o a aburrido. Y es que, si hay algo que “Super 8” no hace, es aburrir: como en la época del Spielberg más lúdico (cómo se le echa de menos), la película de Abrams busca entretener al espectador, no darle una lección cinematográfica. Y a fe que lo consigue; son dos horas de puro carrusel aventurero, sentimental y emotivo, con todos los pros y contras que ya tenía el cine de los ’80, incluyendo un cierto desaprovechamiento de tramas y personajes. Pero, eh, ¿a quién le importa lo que hagan los militares, cuando Joe, Alice y los demás de la pandilla están en peligro mortal?

El equipo de jóvenes actores, casi todos ellos desconocidos, funciona fantásticamente bien, a pesar de cierta tendencia a abusar de sus características personales (el aspirante a director es un mandón compulsivo; hay un personaje que emula las reacciones físicas del Stan de “South Park”; y eso por no hablar del chalado de los explosivos…). De todos ellos, quien brilla con luz propia es Elle Fanning, que deja atrás su estado de “hermana de Dakota Fanning” y borda aquí una interpretación estupenda. Desde luego, se le augura un futuro bastante más halagüeño que el de su hermana mayor, dedicada últimamente a eso de los vampiros gusiluz.

En el apartado técnico, hace gala de unos magníficos FX, obra y gracia de varios de los colaboradores habituales de Clint Eastwood, y de unos efectos de sonido pluscuamperfectos, que alcanzan su máxima expresión cuando asistimos a proyecciones de 8 mm. Todo, redondeado con la estupenda fotografía granulada de un artesano de la imagen como Larry Fong, surgido al calor de “Perdidos” y DF habitual de Zack Snyder; y con la banda sonora del compositor de cabecera de Abrams, el gran Michael Giacchino, que se deja acompañar esta vez de canciones de la época como “My Sharona”, de The Knack, “Don’t bring me down”, de The Electric Light Orchestra, o “Heart of Glass”, de Blondie.

Una deja la sala donde ha visto “Super 8” con la sonrisa en la cara, con la sensación de haber vuelto a una época irrepetible de nuestras vidas, y a una forma de hacer películas que, por desgracia, ya no está de moda. Sin embargo, también queda un pesar, una sensación agridulce: la de saber si este (brillante, lógico) relevo generacional de Spielberg a Abrams es la forma que tiene el maestro de decir adiós a aquello que una vez hizo y que, seamos sinceros, hace mucho tiempo que ya no es igual. Tal vez, por desgracia, Peter Pan ha crecido, como lo hemos hecho nosotros, y es consciente de que ha llegado el momento de pasar la antorcha; ley de vida, supongo, y si hay algo que Spielberg nunca ha ocultado a sus niños es que la vida es, a veces, muy dolorosa.

“Buenos Presagios” es una de las novelas más divertidas jamás escritas. Así de simple. Creada al alimón por dos genios absolutos de la narrativa como Terry Pratchett y Neil Gaiman, y publicada en 1990, sigue siendo una obra maestra en sus muy distintos géneros, y una de las historias más desternillantes que he tenido oportunidad de leer.

Para quienes no la hayáis leído (cosa que os aconsejo que solucionéis cuanto antes), “Buenos Presagios” -cuyo título completo es “Buenos Presagios: Las Buenas y Ajustadas Profecías de Agnes la Chalada”– sigue las desventuras de un ángel, Aziraphale (o Azirafel, como se le llamó en la traducción española), y de un demonio, Crowley, que tienen una misión muy especial: velar porque el Anticristo no termine provocando el Apocalipsis, porque en la Tierra se vive muy bien, y eso de la eternidad sin hacer nada tiene pinta de ser un peñazo de aúpa. Por el camino se encontrarán con otros demonios, brujas, aspirantes a inquisidores, los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, monjes tibetanos, niños adorables y perros infernales en una tremenda y divertidísma parodia de “La Profecía”, que aúna lo mejor de Gaiman y lo mejor de Pratchett; entre otras cosas, los cachondísimos pies de página característicos de las novelas de Sir Terry.

Dos malditos genios: Pratchett & Gaiman

Casi desde su publicación, la novela ha tenido muchas novias de cara a llevarla al cine, aunque el que más empeño ha puesto en ello ha sido Terry Gilliam (a pesar de mi admiración por el Python americano, he de reconocer que mejor que no lo haya hecho, porque con lo gafe que es el pobre seguro que el proyecto hubiese naufragado), y hasta se llegó a mencionar a Johnny Depp y Robin Williams como posibles protagonistas. Pero resulta que va a ser el otro Python llamado Terry, es decir, Terry Jones, quien se lleve el gato al agua. En el último número de la revista SFX, el mismo Terry Pratchett anunciaba que “Buenos Presagios” va a ser convertida en una miniserie de cuatro episodios (un poco al estilo de lo que han hecho con varias de las novelas del Mundodisco, como “El color de la magia”, “Padre Cerdo” o “Going Postal”).

Hace un par de días, el blog semi-oficial de Terry Jones anunciaba a bombo y platillo la implicación del director y guionista en la adaptación de “Buenos Presagios”, trabajando codo con codo con Gavin Scott, guionista de cosas como “Pequeños Guerreros” o “Las Nieblas de Avalon”. De momento no se sabe nada más sobre el proyecto, pero la verdad es que tiene muy, muy buena pinta. Desde aquí, me sumo a la petición para que Christopher Lee interprete a La Muerte, y me atrevo a decir más: ¡quiero a David Tennant interpretando a Azirafel ya!