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T.Original/Año: “Stoker” (2013)
Dir.: Park Chan-Wook
Int.: Mia Wasikowska, Matthew Goode, Nicole Kidman, Jacki Weaver, Dermot Mulroney, Lucas Till, Ralph Brown, Alden Ehrenreich, Phyllis Somerville, Wendy Keeling, Lauren E. Roman, Tyler von Tagen

Reconozco que no soy muy aficionada al cine oriental. No suelo conectar con su estilo, ni narrativo ni visual (lo que no sé si me convierte en una ignorante cinematográfica o en un ser sin alma, imagino que los más hipsters del lugar dirán que sí). Sin embargo, si hay un director del género (porque no nos engañemos, el “cine oriental” ya es un género en sí mismo) que ha conseguido atraparme al menos un par de veces, es el surcoreano Park-Chan Wook. Entré en su cine de la mano de su película más conocida, “Oldboy”, que me dejó KO y que, para quien esto escribe, es la madre de todas las historias de venganza por muy tozudo que se ponga Tarantino. Unos años después vi “Thirst”, película de vampiros perturbadora, sugerente y visualmente fascinante. Como digo, no he visto nada más, pero esas dos cintas fueron suficientes para disparar mi interés por su debut hollywoodiense, “Stoker”.

No me voy a extender explicando el argumento de “Stoker”, en parte porque ya se ha hablado lo suficiente de él, y en parte porque creo que es importante verla sabiendo lo mínimo posible acerca de ella. Mencionar, eso sí, lo que (casi) todo el mundo sabe: que el guión es obra del actor Wentworth Miller, el Michael Scofield de “Prison Break”, que se aupó a la quinta posición de la Black List hace un par de años (por encima de, por ejemplo, “Argo”“Margin Call”). Ignoro hasta qué punto se ha respetado lo escrito por Miller, pero lo cierto es que el desarrollo de historia y, sobre todo, de personajes es uno de los principales problemas de la película. Acostumbrados a los extraños y fascinantes personajes creados por Park-Chan Wook, el trío protagonista de “Stoker” se queda meramente en “extraño”, sin que se nos permita entrar en sus psiques, en entender sus acciones y sus motivos. Y cuando se intenta, el resultado se queda en una trama que podría haber salido de un telefilm Hallmark. (más…)

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Ya que debido al parón no pude hacer mi lista de películas más esperadas de 2013, vamos a hacer algo parecido. Esta vez, claro, saltándonos los meses de enero y febrero, por motivos más que obvios. Respecto a las fechas de estreno, desde que me mudé al Reino Unido voy un poco desfasada, así que he hecho la lista basándome en las fechas en las que yo podré ver las películas. De todas formas, daré las dos fechas de estreno (cuando éstas sean diferentes) al final de cada una. Una vez más, recordar que la lista es estrictamente personal, y que, por supuesto, se aceptan sugerencias, protestas, correcciones y amenazas, aunque ya no de crepusculeras, que ya no tenéis nada que decir (o sí, ahora que pienso en “The Host”). (más…)

T.Original/Año: “Jane Eyre” (2011)
Dir.: Cary Fukunaga
Int.: Mia Wasikowska, Michael Fassbender, Jamie Bell, Judi Dench, Sally Hawkins, Simon McBurney, Imogen Poots, Sophie Ward, Holliday Grainger, Tamzin Merchant, Amelia Clarkson

“Jane Eyre”, la primera y más célebre de las novelas escritas por Charlotte Brontë, ha sido carne de innumerables adaptaciones, cinematográficas, televisivas y hasta operísticas. Sin embargo, como sucede también con la gran novela escrita por su hermana Emily, “Cumbres Borrascosas”, ninguna de estas adaptaciones ha sido plenamente satisfactoria. Falta esa “gran adaptación” de una obra que toca tantos temas (la moralidad victoriana, la religión, las diferencias sociales, el perdón, el amor…), que es prácticamente imposible plasmarla en una cinta de dos horas de duración. Aunque con numerosos puntos a su favor, esta nueva versión de “Jane Eyre” se inscribe en el terreno de las adaptaciones fallidas.

El principal problema de “Jane Eyre” reside en su guión, apenas un esbozo a trazos gruesos de la novela original. Aunque en ocasiones hace hincapié en el carácter ferozmente apasionado de Jane, éste apenas se vislumbra, más allá de algún momento concreto de su niñez; no hay, en esta Jane, atisbo de esa mujer en la que Charlotte Brontë quiso mirarse. Las situaciones se suceden, y las relaciones entre los personajes están, las más de las veces, desdibujadas (especialmente en el caso de la relación que une a Jane con los tres hermanos Rivers) en favor de lo único que parece que hay que venderle al espectador americano: la historia de amor entre Jane y Rochester. Que, si bien es uno de los ejes centrales de la trama, no es ni mucho menos el único.

Afortunadamente, “Jane Eyre” tiene, como ya he dicho antes, toda una serie de cosas a su favor, que la convierten en una película agradable para el espectador. Empezando por unos excelentes dirección artística y vestuario (que posiblemente veamos en los próximos Oscar), y una maravillosa banda sonora, obra y gracia de uno de los compositores más en alza del momento, el italiano Dario Marianelli (“Expiación”). Todo ello, complementado con la estupenda fotografía de Adriano Goldman (“Sin Nombre”), ayuda a crear la ambientación perfecta para la historia que se nos está contando, aunando la frialdad tormentosa de los páramos ingleses con la igualmente tempestiva sucesión de eventos que rodean la vida de Jane Eyre; especialmente en el caso de la música y la fotografía, se combinan para crear un clima de sensualidad reprimida que siempre ha ido de la mano con las obras de las hermanas Brontë.

Pero si hay algo que sobresalga en “Jane Eyre” son sin duda sus actores. Los secundarios, encabezados por la maravillosa Judi Dench (a mi juicio la mejor actriz viva que existe), incorporan una parte más del escenario donde se mueven sus dos protagonistas, Mia Wasikowska (“Alicia en el País de las Maravillas”) y el omnipresente Michael Fassbender (“X-Men: Primera Generación”), ambos excelentes. A pesar de las deficiencias de guión en su personaje, Wasikowska está brillante, totalmente alejada de la impresión fría y aburrida que dejó su trabajo en la cinta de Tim Burton; es posible que, de haber mediado un guión más sólido, la de la actriz australiana hubiese sido una de las mejores interpretaciones del año.

Quien se lleva la parte del león, sin embargo, vuelve a ser Michael Fassbender; al igual que en “X-Men: Primera Generación”, Fassbender roba el show a todos los que se encuentran a su alrededor desde el primer momento que aparece en pantalla, y si en la película de Matthew Vaughn dio vida a un perfecto émulo oscuro de James Bond, aquí hace carne y hueso (y de qué manera, señoras) al estereotipo del héroe byroniano atormentado, convirtiendo su interpretación en punto de referencia del mismo. Es cierto que es demasiado guapo para encarnar al Rochester que Charlotte Brontë describió directamente como “feo” en su novela, y sin embargo, su Rochester es de los mejores, si no el mejor, de los últimos años. Es por todo ello que “Jane Eyre” pasa de ser una adaptación fallida más, a una película que merece la pena ser vista, al menos una vez.

Rope of Silicon nos ha ofrecido entre ayer y hoy las primeras imágenes de dos películas que nos llegarán en los primeros meses de 2011, con varias cosas en común: estar ambientadas en Inglaterra, ser producciones de Focus Features y contar en su reparto principal con Jamie Bell (“Resistencia”, “Jumper”).

La primera es “Jane Eyre”, nueva adaptación de la obra maestra de la literatura gótica escrita por Charlotte Brontë en 1847, que sigue las trágicas desventuras de la huérfana Jane, que huye de los abusos y privaciones de su familia para instalarse como gobernanta en Thornfield Hall, una mansión donde tienen lugar extraños sucesos y de cuyo atormentado propietario, Mr.Rochester, se enamora. Sus protagonistas son Mia Wasikowska (“Alicia en el País de las Maravillas”) y Michael Fassbender (“Centurión”), como Jane y Rochester, acompañados de una gran dama de la interpretación como es Judi Dench, Sally Hawkins (“Happy. Un cuento sobre la felicidad”), Imogen Poots (también vista en “Centurión”) y el ya mencionado Jamie Bell.

“Jane Eyre” se estrena en Estados Unidos el 11 de marzo de 2011.

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